CR Films es el nombre de nuestro emprendimiento y esas 2 primeras letras corresponden a nuestros nombres: Carlos & Roselys. Una de las primeras cosas que le digo a un cliente cuando pregunta que ofrecemos es que somos una pareja de esposos fotógrafos. Puede sonar interesante o desafiante, pero en nuestro caso,  hemos aprendido que una relación sólida también puede convertirse en una sociedad de trabajo muy poderosa, siempre que existan respeto, responsabilidad, paciencia y ganas de crecer juntos.

Llevo 24 años trabajando con ella, desde que éramos novios, y nuestra historia ha estado llena de intentos, aprendizajes, caídas y también muchas bendiciones. No llegamos de una vez al mundo de la fotografía y la videografía. Antes pasamos por otras aventuras que no resultaron como esperábamos, pero que sin duda nos enseñaron muchísimo.

Nuestra primera experiencia fue un cybercafé.
En aquel momento parecía una buena idea, pero no prosperó como pensábamos. Después intentamos con un club de video, donde se alquilaban y vendían películas. Ese negocio sí funcionaba, al menos lo suficiente para darnos de comer y mantenernos en movimiento mientras seguíamos buscando nuestro verdadero camino.

Fue entonces cuando entramos al mundo de la edición de video y luego a la filmación de bodas. Al principio, todo lo hacíamos juntos. Éramos exclusivamente videógrafos, y esa etapa nos enseñó a trabajar en equipo, a resolver problemas en tiempo real y a comprender que un negocio en pareja no solo requiere amor, sino también mucha disciplina.

Con el tiempo, Roselys tuvo la oportunidad de aprender revelado, retoque y edición en Lightroom y Photoshop. Eso fue posible gracias a un fotógrafo con quien compartíamos un estudio y una oficina en un centro comercial de Ciudad Bolívar, Venezuela. Él y su esposa trabajaban con nosotros y se convirtieron en verdaderos mentores. Sin duda, fueron personas clave en nuestro crecimiento profesional.

Lo curioso es que el aprendizaje de Roselys fue totalmennte opuesto a lo habitual.
Normalmente muchos empiezan manejando la cámara y luego aprenden a editar con estos programes de la suite creativa de Adobe. En su caso ocurrió al revés: primero trabajó durante años editando bodas completas de fotografía,  antes de pasar a la cámara.

Cuando aquel fotógrafo se fue de la ciudad junto a su familia por la crisis en Venezuela y regresó a Colombia, sentimos un vacío importante, porque además de socio había sido un gran apoyo. Más adelante llegó otro fotógrafo con quien también nos asociamos. Él siguió orientando a Roselys en el uso de la cámara y ella incluso trabajó como ayudante de iluminación en algunas sesiones de estudio. Pero esa etapa también fue breve.

Entonces ocurrió algo hermoso: Roselys decidió atreverse.
Empezó a tomar la cámara por su cuenta y a aplicar todo lo que ya había aprendido de composición, poses, edición y manejo visual. Poco a poco fue perdiendo el miedo hasta fotografiar bodas completas. De ahí nació una nueva etapa de nuestro trabajo y, finalmente, lo que hoy conocemos como CR Films.

Trabajar en pareja nos ha enseñado que el amor también puede ser método, esfuerzo y proyecto.
No se trata solo de compartir la vida, sino de compartir la responsabilidad de construir algo juntos. Y cuando hay pasión verdadera, el trabajo deja de sentirse como una carga y se convierte en una aventura compartida.

Porque sí, es un negocio.
Pero también es una forma de pasar tiempo juntos, de apoyarse, de aprender uno del otro y de celebrar cada logro como equipo. Esa ha sido nuestra mayor riqueza: no solo crecer profesionalmente, sino hacerlo acompañados.

Conclusión

No se puede negar, trabajar en pareja puede ser un desafío, pero también puede convertirse en una de las mayores bendiciones cuando existe una pasión común y una decisión firme de avanzar juntos. En nuestro caso, Roselys y yo entendimos que el éxito no llega solo por talento, sino por constancia, aprendizaje y compañerismo. Si algo hemos comprobado en todos estos años es que el amor, cuando se une con la responsabilidad y el trabajo, puede construir una historia sólida, creativa y profundamente humana.